Turismo Virtual ¿Una nueva manera de viajar?

Las telecomunicaciones, nuestra manera de relacionarnos y nuestro día a día se ven afectados por los avances tecnológicos que moldearon esta era de la humanidad. Existen nuevas maneras de hacer negocio sin la necesidad de salir de casa. Es por eso que las empresas de transporte y delivery que se piden con sólo entrar en una app son los modelos de negocio más exitoso de la última década.

Hay personas que están convencidas que una de las tendencias en el futuro cercano va a tener que ver con el “turismo virtual” donde los usuarios puedan tener una experiencia inolvidable sin haber abierto la puerta de la casa.

El concepto de Realidad Virtual comenzó a utilizarse desde desde hace 50 años. En un primer momento, su uso estaba limitado a la medicina, la simulación de vuelo, el entrenamiento militar y el diseño industrial automotriz. No fue hasta el boom del entretenimiento digital de la década del ‘90 cuando se empezó a utilizar para entretenimiento. Las limitaciones técnicas de la época no daban una sensación de realismo, sino que creaban un universo ficticio en el cual el usuario era el protagonista. En 2010, la aparición del primer prototipo del Oculus Rift tomo a un mercado acostumbrado al uso, desuso y necesidad de reparación de monitores y volvió a reintroducir a los viejos cascos de VR de una manera más estéticamente agradable. Tan sólo por eso, el público de consumo masivo volvió a interesarse en las posibilidades de un visor de realidad virtual. Este renacimiento permitió expandir y mejorar la experiencia, permitiendo el desarrollo de videojuegos, videos interactivos o aplicaciones que pudieran aprovechar al máximo estos dispositivos.

El mercado del turismo virtual no va a destruir al tradicional por una sóla razón: se trata de una experiencia no de una vacación real. La verdadera fortaleza de esta tecnología está en la posibilidad de generar interés por ciertos destinos de una manera diferente, otorgando un pantallazo de algunas de los puntos más importantes o las actividades que tiene una ciudad. Dándole la posibilidad al cliente de que haga una breve visita, es posible que se vendan muchos más pasajes y alojamientos para ese destino.

El uso personal del “turismo virtual” podría ser interesante, pero no deja de ser un par de lente de realidad virtual conectados a una computadora. Un error del programa puede dejarte sin pasear por París y teniendo que llamar al técnico de PC. Del mismo modo, la posibilidad de hacer “escapadas” es un método en el cual alguien puede relajarse sin salir de la rutina, generando expectativa por conocer el lugar real.

Actualmente existen empresas que proveen servicios de VR para empresas, con el cual pueden mostrar destinos y ayudar con la venta de paquetes turísticos. De seguir creciendo este segmento del mercado, no sería extraño pensar que en unos años existan agencias de turismo virtual que vendan la oportunidad de conocer un destino con un alquiler por minuto. ¿Será parte del futuro del turismo? Habrá que esperar y ver como se sigue desarrollando esta tecnología.