Por qué el buceo es una de las actividades preferidas del turista argentino en el exterior

En principio, podríamos suponer que el turista argentino, o por tal caso el de cualquier otro país, busca en exterior actividades distintas de las que podría realizar en su tierra. Sin embargo, esa conjetura no alcanza a explicar del todo el porqué del auge del buceo entre los argentinos que, por ejemplo, viajan a las aguas del Caribe.

Lo que sí podemos determinar más allá de toda duda es que esta actividad es una de las preferidas entre los argentinos. Un dato relevante al respecto es la aparición de nuevos cursos abiertos a todo el público. Por ejemplo: una escuela de buceo en Capital Federal, en términos generales, es capaz de dictar varios cursos en simultáneo y con validez internacional. Eso da cuenta del crecimiento de esta actividad entre los turistas de nuestro país que buscar practicar buceo en los grandes centros internacionales.

Naturalmente, solo podemos conjeturar respecto de la verdadera razón por la cual el buceo es una opción ideal para muchos argentinos; estadísticamente hablando, en un porcentaje considerablemente mayor entre aquellos que viven en la zona de Capital Federal y zona norte. Al tratarse de una actividad que difícilmente pueda realizarse en un entorno natural en esta parte del país, al menos, es probable que esto influya en la decisión de viajar a los centros de buceo más buscados por el público.

Más allá de todo esto, lo cierto es que el buceo ha llegado para quedarse entre las preferencias del turista argentino, y eso queda en evidencia en la gran cantidad de personas que se anotan en los muchos cursos que existen en la actualidad, según nos comentan, con un nivel que nada tiene para envidiar a los del extranjero.

En este sentido, zona norte es el área en donde más cantidad de personas se inclinan por esta actividad. Después de todo, uno puede tomar un curso de buceo en Olivos, por ejemplo, y de ese modo obtener las habilitaciones correspondientes para bucear en aguas internacionales. Esto permite que el turista no tenga que invertir tiempo de su viaje en realizar uno de los brevísimos cursos que se dictan en los centros de turismo, que a lo sumo lo habilitan para practicar el submarinismo de forma muy elemental.

Desde una perspectiva más ligada al turismo, la cual no prescinde del todo de la sociología, podemos pensar que el turista argentino es precavido, que se informa cuidadosamente antes de emprender la aventura de un viaje al exterior, y que sabe de qué manera puede reducir costos, ya sea de tiempo o de dinero. En este contexto, los cursos de buceo son un ejemplo de la capacidad organizativa del turista local, capaz de formarse adecuadamente antes de viajar, y de esa manera ahorrar tiempo y dinero en el lugar de destino.

Por otro lado, la idea de relajarse durante un viaje no implica necesariamente una estadía ociosa; sino más bien todo lo contrario. Después de todo, el buceo es una actividad casi totalmente opuesta a la de la realidad cotidiana, y quizás por eso es una de las actividades favoritas de los argentinos en el exterior, precisamente porque nos sitúa en el reverso del día a día.