El turismo médico es boom en el mundo y también en la Argentina

Hospitales privados, clínicas médicas y centros de estética en el mundo son parte de una movida que se conoce como “turismo médico”, impulsada por pacientes que eligen someterse a operaciones de diverso tipo fuera de su país de residencia. El crecimiento de esta modalidad no tiene una única explicación, sino que se trata de una combinación de factores. Por ejemplo, que para muchas personas es más económico operarse en otro país (incluso si se incluyen los costos del viaje); y muchos “matan dos pájaros de un tiro” tomando provecho de la posibilidad de realizarse determinada cirugía y al mismo tiempo hacer turismo. Otros lo hacen por necesidad: porque en sus países no pueden recibir el tratamiento, o acaso para eludir interminables listas de espera.

¿Sabías por ejemplo que una cirugía para reemplazar una válvula cardíaca cuesta en promedio 30 mil euros en Alemania, y 15 mil euros en Austria? ¿O que una operación de cadera requiere 12 mil euros en Gran Bretaña, cuando en Polonia sólo cuesta cerca de 5 mil euros? Así, son muchos los que prefieren salir de su país de residencia para ahorrar una buena cantidad de dinero.

En Europa, Croacia es uno de los países en donde se siente con fuerza el auge del turismo médico, pues allí las clínicas ofrecen costos bastante inferiores al de centros de salud en otros sitios del viejo continente. También lo es Turquía, un destino que muchos eligen para tratamientos capilares y trasplantes de cabello. En América, México es popular por sus servicios odontológicos y la creciente llegada de extranjeros que toman estas prestaciones. La Argentina también es parte del boom: según estadísticas recientes, este país es uno de los latinoamericanos que más viajeros-pacientes recibe cada año. Ellos aprovechan los precios más económicos de los tratamientos que no van en desmedro de la calidad profesional de los médicos e instituciones locales.

Tal como confirman desde Estética VG, un centro de estética en Palermo, Capital Federal, son muchos los extranjeros que eligen a Buenos Aires como un “destino médico”. Según especialistas de la clínica, el quid de la cuestión reside en que la depreciación del peso y la crecida del dólar favorecen este escenario, aunque no sólo se trata de un asunto económico, pues la medicina argentina es reconocida a nivel internacional, lo cual genera confianza en los pacientes que viajan. Desde Estética VG remarcan la importancia de que los pacientes sean conscientes de esta condición, y que las actividades relacionadas al turismo no releguen los necesarios controles pre y post operatorios.

Lo cierto es que el turismo médico es un negocio que crece aquí y en el mundo. No es sencillo establecer estadísticas concretas, pues hay diferencias cuando se considera qué es exactamente el turismo médico. Hay países que por ejemplo suman una simple visita a un spa. Aunque no cabe dudas que este es un sector en pleno ascenso: se calcula que sólo en 2016 este rubro movió más de 61 mil millones de dólares.

Y de hecho, hay movidas estatales para impulsar esta modalidad de turismo. En países como Malasia y Corea del Sur, los gobiernos invierten para atraer a pacientes del extranjero. En este contexto, las oportunidades también son interesantes para el negocio del turismo: relevamientos señalan que este tipo de viajero suele gastar mucho dinero en estos viajes, y que además suelen viajar acompañados. ¿En la Argentina estamos realmente atentos a satisfacer esta demanda, más allá de la calidad de nuestros médicos? O dicho de otro modo, ¿las organizaciones del sector turístico, tanto estatales como privadas, son conscientes de esta afluencia?