Comidas típicas, un atractivo turístico que no pierde vigencia

Desde siempre, la gastronomía ha sido un atractivo importante para seducir a los viajantes de todo el mundo, independientemente de la motivación de su paseo. Y es que, aunque se trate de un viaje de negocios, siempre hay un espacio para tomarse un tiempo de descanso y disfrutar de una buena comida tradicional. De hecho, la Organización Internacional del Turismo (OIT) asegura que este tipo de recorridos se ha convertido en una de las motivaciones principales de los paseantes para visitar un destino.

Una encuesta de esta entidad en la que participaron profesionales del sector de 29 países, encontró que un  87 por ciento de los consultados concuerda con la relevancia del turismo gastronómico en la definición de la imagen y la marca de un destino. Solo la cultura y la naturaleza superan como los principales motivadores para decidir un lugar de recorrido.

Este segmento está compuesto principalmente por un 60% de personas entre 36 y 55 años y otro 30% tienen más de 55 años. Se trata además de un recorrido que se hace en  pareja (50%), con los amigos (18%), o viaje temático (15%).

No es de extrañar que la Ciudad de Buenos Aires tenga una oferta completa en este sentido, entre las que se destaca la cocina de España. Precisamente, Restaurante Lalin es uno de los exponentes más tradicionales para turistas y también para el público local.

En efecto, este tipo de propuestas resultan sumamente exitosas, quizá por las raíces culturales europeas que penetran todo el tejido social y la cultura argentina, o tal vez solo por sus exquisitas variedades, que ya son reconocidas internacionalmente.

Lo cierto es que este tipo de menús suelen ser elegidos regularmente por turistas y organizadores de eventos corporativos. Paellas, tortillas risottos, garbanzos y jamones encabezan la lista de las preferencias culinarias asociadas a este país, que forma parte también de la cultura gastronómica local.

Atraer a los viajeros a través de este tipo de alternativas, va más allá de la comida en sí, e involucra a la ambientación, el clima y otros ingredientes que hacen de un lugar la mejor opción el turismo gastronómico.
Como se menciona en este enlace, https://restaurante-lalin.com.ar/comida-espanola/ la ceremonia de un almuerzo o cena también tiene que ver con la hospitalidad del lugar, reflejada en el personal que atiende a los clientes,  e instalaciones acordes a cada necesidad de encuentro. Contar con personal acorde en estos casos es una de las recomendaciones de los expertos.

Conocer y poder compartir con los usuarios algunos de los secretos o procesos de elaboración de los diferentes platos es un plus siempre bien valorado por el extranjero. En esta línea, una tendencia que llegó para quedarse es la organización de tours gastronómicos que proponen visitas por distintos destinos y sabores, según sus características, en una misma ciudad.

La realización de festivales gastronómicos también es otro gran motivador para los visitantes. Todas estas variantes están dando a un subconjunto de proyectos destinados específicamente para este sector.
Se trata en efecto de un grupo de viajantes cuyo gusto por la cultura, los gustos, las tradiciones y los ingredientes de los preparados son tan importantes, como el gusto en sí de lo que consumen. Los restaurantes tradicionales son la elección del 88,9% de los delegados de grupo, cuya influencia crece diariamente en la industria del turismo.