Consultas legales: una escapada en medio de las vacaciones

Durante las vacaciones nos desconectamos de todo. Pero, ¿es esto realmente así? ¿Somos capaces de desconectarnos por completo de aquellos temas que nos preocupan. Ciertamente no, y más aún si esos problemas tienen alguna relación con lo laboral y lo legal, como dan cuenta la gran cantidad de consultas con abogados laborales en el microcentro, sitio donde, además, se mueve con mayor abundancia el turismo en la ciudad.

 

Así como muchas veces se buscan segundas opiniones en materia de salud, lo legal a veces se inscribe en el mismo nivel, sobre todo para aquellas personas que visitan la ciudad con algún problema laboral, en términos legales, en su lugar de origen. No es raro, entonces, que se hagan consultas con abogados laborales o previsionales para escuchar esa segunda opinión.

 

Uno puede consultar con cualquier estudio jurídico laboral para verificar que, en efecto, muchas personas del interior del país acuerdan una entrevista durante sus vacaciones, en general, con las mismas inquietudes: juicios laborales, malas liquidaciones en materia de jubilación, despidos, etc.

 

Esto nos da a entender algo que ya insinuábamos al comienzo de este artículo, y es la imposibilidad de que desligarse por completo de los problemas en las vacaciones. Si los problemas están, nos acompañarán, y siempre en el grado de importancia que tengan. Es decir, un problema mejor puede ser cajoneado en la parte posterior del cerebro durante las vacaciones, pero un problema que realmente nos preocupa siempre encontrará la forma de ascender a la superficie de nuestra consciencia.

Una forma saludable de lidiar con esos problemas es buscar una solución. A veces esa solución constituye simplemente una consulta con un profesional, o una segunda opinión que nos oriente y nos dé una nueva perspectiva sobre aquello que nos preocupa.

 

Si bien es cierto que las consultas en materia legal no aumentan en el período de vacaciones, también es verdad que muchas personas que no son residentes de la ciudad de Buenos Aires recurren al estudio jurídico más cercano a su hotel para efectuar breves consultas, muy concretas, casi siempre relacionadas con el ámbito laboral.

 

Uno podría pensar que esto es, quizás, demasiado, y que las vacaciones están ahí justamente para que podemos desatender las cuestiones cotidianas. Visto de otro modo, ¿qué mejor forma de disfrutar de las vacaciones si súbitamente podemos solucionar algo que nos venía preocupando?

 

Buenos Aires cuenta con estudios jurídicos laborales realmente prestigiosos, capaces incluso de asesorar a alguien que se encuentre fuera de su jurisdicción, y de las normas legales que lo rigen. Quizás por eso son tantos los turistas que se dan una escapada de sus rutinas por la peatonal Florida, o por los bares de San Telmo y las calles de Palermo, para realizar algún tipo de consulta que les traiga cierto alivio.

 

Todo esto tiene sus riesgos, es cierto, uno puede encontrar un consejo que alivie sus preocupaciones, o uno que las agrave. A veces es conveniente que las malas noticias nos encuentren en el fragor diario, y no en la relajación de las vacaciones.